Monday, December 15, 2008

¿El pasado siempre vuelve?

Mira que te creía sepultado de una vez por todas en el fondo de mi cabeza y en las entradas navideñas del blog de hace casi dos años.

Y de repente un mensaje y el castillo de naipes que  habia construido para intentar convencerme a mí misma de que todo iba bien se derrumba de un soplo. ¿Sabes? Creo que nunca llegaremos a ser amigos, ni más que amigos. Una pena. Pensé que con el tiempo las cosas se normalizarían, y que al final podríamos hablar de temas intrascendentes sin tensión, sin cosas que se querían decir y no se dijeron, sin esa estúpida retórica no verbal de los que se han deseado pero no supieron quererse.

Y no. Desde tu mensaje descubrí que nos hemos quedado varados para siempre en ese quiero y no puedo. Que nunca seremos normales. Que somos los raros y ahí nos quedaremos, sufriendo las consecuencias de nuestra insólita rareza.

Te he enviado un mensaje y sé que no responderás. Dos días tarde, sí. Pero te digo que te quiero como tú me lo dijiste, aunque tengas que haber usado el tono impersonal. Hasta para eso le cortamos las alas al sentimiento. En el fondo creo que somos tan sensibles que verbalizar lo que sentimos nos destruiría y nos haría más frágiles. Aunque quizás sean sólo mis paranoias, y quizás nunca hubo idealismo en tus palabras, ni sueños compartidos en tu cabeza.

Te reirías si supieras que apareces en casi todas mis poesías. Que desde hace unas semanas conseguía no acordarte de ti cada día. Que en Madrid creía que no te echaba de menos. Tonterías… Al final el pasado siempre vuelve, y yo no sé cómo separarme de él para que no me haga daño.

Posted by bolboreta at 23:05:28 | Permalink | Comments (3)