Domingo | Julio 08, 2007

Resignación

Es una palabra que odio, con la que no puedo despertarme cada mañana, que se supone que tiene que ir perlando tu boca conforme te haces mayor pero que detesto porque resume todo aquello que no quiero ser. Resignación en la misa olvidada en mi cabeza desde que hace que no piso la iglesia, resignación cuando te hacen daño y tú, aparentemente, no puedes responder, resignación frente a tu futuro porque, ¿qué se le va a hacer? Lo más fácil es tomar ese camino, pensar que no hay nada que se puede cambiar, mirar adelante con esa tranquilidad estúpida que da la resignación. Hace unos días hablaba con una compañera de un trabajo que no le interesa, pero que tenía pensado aceptar igual porque ¿qué otra cosa vas a hacer? Y reconozco que yo también me he dejado llevar por esa misma resignación durante las dos semanas que he currado en esa redacción a la que ya no pertenezco, aunque la decisión de dejarla no haya sido mía, en última instancia, y por eso me haya dolido. Supongo que la resignación es un arma cuando tememos lo que nos viene encima o cuando no tenemos más alternativas, pero sigo sin poder desayunarme con ella. Lo siento, mamá, ya sé que tengo que ser más paciente.
Posted by bolboreta at 17:55:44 | Permanent Link | Comments (0) |

Domingo | Julio 01, 2007

Echo de menos tu olor, tu casa, tus zapatos

A veces me sucede que no echo de menos a alguien pero observar algo que le pertenció, reencontrarme con su olor en un lugar perdido, pasar por delante de la casa a la que me invitó una vez, ver un gesto suyo reflejado en otra persona, me hace dudar de mi propia capacidad para el olvido sano. Me he dado cuenta de nuevo hoy, otra vez, oyendo una canción preciosa de Roxette, de esas para amar a bocajarro, A thing about you. No la conocía y llegué a ella por una biblioteca municipal de esa ciudad que tanto odio y en la que sigo viviendo, quizás por mi propia culpa, quizás porque soy más responsable de lo que debería, quizás, quizás por qué? A saber. El caso es que como me sucedía con el vídeo de Chaouen no puedo colgar aquí directamente la imagen, así que un link servirá para quien busque su belleza, que es mucha y muy recoleta: http://www.youtube.com/watch?v=WviZJhqXoOc.

Y vaya, como hablamos de belleza, y como también cogí ese libro el mismo día que mi incursión en Roxette, unos versos de Neruda para llorar de perfección (Diosss, cómo he podido estar hasta ahora sin conocerlos???). Fuera de la redacción y de las notas de prensa, hay espacio para las cosas especiales. Ésas a las que no puedes renunciar aunque salgas todos los días a las 11 y recorras la ciudad entera, sin tiempo para apreciar la belleza que se esconde en cualquier rincón:

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su odío.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Posted by bolboreta at 18:09:58 | Permanent Link | Comments (0) |