Martes | May 29, 2007

Nos robaron la ilusión

No sabes muy bien cuándo es el momento en el que todos los días comienzan a parecer iguales y lo que antes te impulsaba a girar la cabeza ahora te provoca un sonoro bostezo. RUTINA. Odio esa palabra y lo que significa, las implicaciones que conlleva, la visión acomodaticia que supone. Quiero tirarme de los pelos-ahora que casi tengo melena, porque hace unos meses habría sido imposible- cuando veo a los compañeros de facultad desesperados por conseguir prácticas de 400 euros en trabajos alienantes. Vaya por delante que yo hice lo mismo el año pasado, que he trabajado muchas veces sin cobrar un duro, y que no me importó. El problema no es currar ocho horas diarias cuando te tocarían cinco. El problema es que levantarse cada mañana sea un suplicio porque lo que te encuentras al otro lado de la redacción no es el currito arriesgado que intuías sino el Corto y Pego o la rueda de prensa de turno. Tengo la cabeza a cien de supuestas explicaciones sobre el origen de la crisis del periodismo, y creo que el verano pasado y durante éste he dado con ella: nos han robado la ilusión. Sí, se la llevaron con cada frase creativa tachada en el reportaje de turno, con cada idea con la que querías cambiar el mundo-mucho o poco, eso era lo de menos-que no fue tenida en cuenta, con cada mirada aguda que se perdió entre el teclear de la hora de cierre. Con cada idea tirada al aire que nadie recogió y que se quedó muerta en la sala de redacción.

Posted by bolboreta at 23:34:49 | Permanent Link | Comments (0) |

Lunes | May 28, 2007

Mis bailarinas fosforescentes

Me he comprado unas bailarinas fosforescentes. No como las de la foto, tan sobrias, porque yo siempre he sido de extremos. Cuatro euros y Silvia que no quería llevárselas a casa porque no se atrevía a sacarlas a la calle. Al final ha optado por el azul oscuro y yo me he venido con las mías, del tono del subrayador que utilicé hasta dejar exhausto. Aprecio el regusto de lo que pueda ser original por ese precio, como cuando entras en una librería de viejo y puedes llevarte a casa por un puñado de euros el libro al que dormirás abrazada varias noches, el recuerdo de un amor en una tarjeta, la mirada de un dibujo en la contraportada. Al final supongo que durante toda mi vida he intentado diferenciarme de los que vendían homogeneidad, ya fuera por un jersey verde fosforito con bufanda de rayas o con unas botas amarillo periquito que abrían las miradas cuando el transeúnte de turno llegaba hasta tus pies. Quizás por eso aprecio a los que buscan diferenciarse, a los que no siguen una línea recta, a los que podrían continuar por el dictado marcado pero se lanzan en paracaídas hacia Dios sabe qué destino. Como mañana saldré yo a la calle, calzada sobre mis bailarinas fosforescentes, desafiante frente a las convenciones de aquellos para quien el mundo es un cuadro terminado sin posibilidad de borrón.

 

 

Posted by bolboreta at 21:59:59 | Permanent Link | Comments (0) |

Domingo | May 27, 2007

Abandonaíllo

Abandonaíllo tengo este blog en las últimas semanas. Porque me ha faltado el tiempo y porque la inspiración no siempre fluye. Y ahora, época de exámenes, hasta mediados de junio, si todo va bien. Así que mis preocupaciones más inmediatas se limitan al Libro de Estilo, la bibliografía y el periodismo electrónico. Temas poco atractivos para tratar en un blog. Quizás en un día de esos en los que llevas ocho horas chapando me pasará por la cabeza lo de venir a verter aquí mis odios viscerales o mis nuevos cariños. Si no, habrá que volver cuando el chaparrón de pruebas haya pasado y el título esté un poco más cerca. Hasta entonces, hasta luego.
Posted by bolboreta at 12:45:19 | Permanent Link | Comments (0) |

Martes | May 15, 2007

Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto

No tiene nombre. En la noticia sólo consta que el propietario de su vivienda la encontró, muerta en un sillón, desde hacía cinco, seis, no importa el número de años. La noticia sale hoy en El País(http://www.elpais.com/articulo/espana/casa/sorpresa/elpepuesp/20070515elpepinac_30/Tes) y si la traigo aquí es porque huele a una soledad que no quiero experimentar en mi vida, con la que no podría vivir. No tiene nombre pero cuentan que trabajó de cuidadora de ancianos, de limpiadora de hotel. Trabajos en vidas ajenas y con vidas ajenas. Nadie echó en falta su marcha hacia ninguna parte. Porque es una zona de segundas residencias, se apuntaba en la noticia. ¿O porque hemos dejado de mirarnos a los ojos cuando nos encontramos en el rellano de las escaleras? Porque ya no sabemos ni cómo se llama el vecino más que por la placa que pende de la puerta o por la carta que nos echan incorrectamente en el buzón y recolocamos carraspeando. No tenía familia en Cataluña, donde murió, e iba a visitar a la madre a Madrid, aunque había nacido en Andalucía. Y habría tenido una infancia, y habría jugado en calles en las que ahora resulta imposible transitar porque se han llenado de coches. Y habría cantado, y habría llorado, y habría sentido incertidumbre. Quizás nunca la amaron o quizás conoció al hombre perfecto y no supo retenerlo. En la vida nunca hay segundas partes, y de ella nadie se ha acordado. Claro que probablemente el olvido después de muerto no importe cuando nuestro recuerdo se ha ido en vida.
Posted by bolboreta at 14:43:17 | Permanent Link | Comments (0) |

Lunes | May 14, 2007

Como arena, el tiempo se te escapa como arena

Y no es el título de una canción, ni el verso de un poeta trasnochado. Es la sensación que creo que nos tiene a todos acongojados desde que acabamos de ver las fotos de orla de nuestros compañeros de Comunicación Audiovisual en la entrada de la facultad. Tan maqueados, con las togas tan relucientes, tan maquillad@s que resultan extraños, ajenos al trasiego de los días de carpeta y tardanza y a los cafés que compartimos mientras revisábamos por enésima vez aquel trabajo tan inútil. Tantas cosas han sonado y han sido futiles en estos cuatro años que una se pregunta en muchas ocasiones qué es lo que te llevas, si algo queda, quién hablará de nosotros cuando nos hayamos ido y todas esas paparruchas de vieja que no deberían venirme a la cabeza cuando apenas paso de los 20. Y quisiera echar la mano en los bolsillos y retener los granos que huyen como el sol a media tarde.

 

 

Posted by bolboreta at 15:22:01 | Permanent Link | Comments (0) |

Domingo | May 06, 2007

Nada de esto fue un error

-Porque no me niegues que me buscaste

-Porque yo jugué y tú lo dejaste pasar

-Porque no tengo que pedirte perdón por nada

-Porque aprendí la diferencia entre quien te mira y quien se entrega

-Porque tú perteneces a la primera categoría y dudo que algún día, para alguien, puedas pasar a la segunda

-Porque no se trata de querer ser amigos o no, sino de querer ser valientes

-Porque no eres bueno en matemáticas y no calculas el debe y el haber del cariño

-Porque lo que más me duele es que me hayas decepcionado

-Porque contigo, confiar menos en el ser humano es una necesidad

-Porque has hecho que algunos días fueran negros y muy pocos luminosos

-Porque el cariño, el amor, lo que quiera que sea que existió en algún momento entre nosotros, no puede basarse en un tira y afloja constante, ni puede tirar uno solo del barco

-Porque al final, el barco se hunde y levantarlo es más difícil que ilusionarse en un principio

-Porque por fin te he olvidado, porque este es un post de despedida, por tantas cosas que no te dije y por otras que te dije y de las que me arrepiento

-Por no merecerme.

Posted by bolboreta at 14:19:45 | Permanent Link | Comments (0) |

Viernes | May 04, 2007

Nemo siempre vuelve

Así titula hoy El País(http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Nemo/siempre/vuelve/elpepusoc/20070504elpepusoc_2/Tes) una de sus noticias. El caso es que en ella se cuenta que un estudio ha revelado que los peces payaso bebés, esos que popularizó la película Nemo, se pierden en el momento de nacer arrastrados por la fuerza impetuosa del mar. Acaban en arrecifes coralinos situados a kilómetros de su lugar de origen, pero más adelante, un elevado porcentaje de ellos vuelve a encontrarse con su lugar de nacimiento. Veo a mi alrededor a la gente que teme irse de Santiago, de Galicia y yo misma, que a veces me acurruco ante el temor de cruzar más allá de Compostela, que me ha acogido estos cuatro años y donde me siento arropada como cuando eres pequeña y mamá te sube el embozo de la sábana para que la corriente de aire nocturna no te enfríe la garganta. Que termine este año y que tenga pensado quedarme únicamente el siguiente en Santiago hace que cada instante vivido entre sus límites sea especial, que lugares, rincones que antes me parecían banales adquieran ahora la importancia de lo que se quiere conservar en la retina. Hay momentos en los que la melancolía se hace insoportable y otros, como hoy, en los que soy consciente de que esta ciudad quedará en mi retina con un sabor dulce, como quedó en el paladar de mis tías cuando vinieron a sacarse la carrera a principios de los 80, cuando yo aún era un proyecto de Nemo, quizás ni eso, cuando mi existencia ni siquiera se intuía. Y, no obstante, al mismo tiempo me doy cuenta de qué difícil me va a ser feliz aquí cuando miro hacia delante, hacia un horizonte en el que currar en algo que me anime a levantarme cada mañana deseando que ese día sea mejor que el anterior. Porque me amargan las jornadas maratonianas en las que lo máximo a lo que puedes aspirar cuando llegas a la redacción es a escribir rapidito la nota de prensa para que, con suerte, te dé tiempo a pillar el bus de las diez y puedas llegar a casa para ver tu serie favorita antes de caer rendida en la cama. Porque he nacido demasiado libre como para acomodarme a las imposiciones de un ritmo prepautado, porque me gusta descalzarme y bailar, porque un día quiero ser Nemo, y volver al origen, pero ahora mismo necesito la huida del que se ha marchado y no puede decirle a mamá a qué hora va a volver a casa.

Posted by bolboreta at 16:34:32 | Permanent Link | Comments (0) |