Domingo | Marzo 25, 2007

¿A dónde van los sms que guardamos, que no enviamos?

Había una canción de Víctor Manuel, hace años, que se preguntaba algo así, aunque con un trasfondo mucho más trascendente: el de a dónde van esos besos que un día se nos olvida dar o que nos da vergüenza regalar. El caso es que ayer tuve un día activo por lo que a envío de SMS se refiere. Decenas de correcciones para dar lugar a la pieza final que viaja lejos a golpe de teclado: "Enviar". ¿Cómo se sienten esos mensajes almacenados durante meses en la carpeta de No Enviados, qué sentimientos experimentan cuando les damos a borrar y los perdemos para siempre en la memoria? Mi primo me decía hace unos meses que cuando borras el número de una persona del móvil, lo has borrado también de tu mente. Quizás, aunque me temo que la agenda de un teléfono es más fácil de sacar de tu disco duro que un par de recuerdos compartidos. ¿Existe un limbo en el que están los sms que nunca llegaron a su destino? ¿Y qué ocurre con los que íbamos a mandar pero no enviamos por miedo, por celos, por temor a la reacción de quién espera al otro lado? ¿De algún modo, en algún lugar del espacio, se juntan todos los No Enviados del mundo para recordarles a los que iban a ser destinatarios que alguien, donde quiera que esté, se acordó de ellos por un momento?

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Viernes | Marzo 23, 2007

Hay días

Hay noches más oscuras que otras, y vías muertas, y gominolas que se te deshacen entre los dientes entre espasmos de azúcar. Hay días buenos, otros un poco peores, otros en los que escondes la cabeza como un avestruz y unos de más allá en que levantas la mirada porque nada cubre el Sol. Hay días en los que repartírias un abrazo a todo aquel que te rodea y otros en los que necesitas sentirte abrazado, cubierto por un manto de cariño aunque la calor de fuera te haga sudar. Jornadas en las que no quieres ver a nadie delante y otras en las que te das cuenta de tu propia pequeñez en medio de la pequeña ciudad que te cobija pero que a veces te hace daño. Hay días, y días, y días, y de días se entreteje el tapiz de nuestras vidas.

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Martes | Marzo 20, 2007

Caer está permitido, levantarse es una obligación

 
Proverbio ruso, letra de una canción de cuyo nombre no me acuerdo, mi frase actual del Messenger y una filosofía de vida que me autoimpongo desde que soy consciente de que tengo consciencia, aunque tantas veces flaquee en su aplicación. Porque tropiezos los tengo todos los días y porque supongo que sin ellos no aprenderías a andar con los tacones altos de la vida de adulto. Quien quiere crecer 10 centímetros tiene que arriesgarse a caerse en la próxima esquina, a que la gente le mire raro mientras vacila el paso, como la otra semana, cuando me puse aquellos zapatos altos de cuña con lacito naranja con las medias de rayas llenas de purpurina. "¿Vas a salir así a a la calle?" me dijo él. No le contesté. Me puse los zapatos por montera y allí estaba, cayéndome a cada paso pero feliz porque por primera vez en cuatro años hablaba con mi amiga a su altura, mirándole a los ojos sin levantar la mirada. Precisamente hablaba de ella hace menos de media hora con S. Hablábamos de lo mucho que ha cambiado desde que se echó novio, de cómo puedes hacer ahora lo que antes criticabas en los demás, de lo rariña que te encontramos. Y, sobre todo, hablamos de que debería soltarse más, ser un poco más cabra loca como nosotras, como S. riéndose en mitad de la calle o como yo enseñando escote con un vestido rojo pasión mientras me agarro de los pelos y grito frente al espejo. Porque al final la vida es cuestión de arriesgarse y no te equivoques, L., puedes sentir vergüenza mil millones de veces por cosas tontas que has hecho, pero peor es sentir la angustia de lo que quedó sin hacer. Y porque ya sabes, caer está permitido, levantarse es una obligación.

 

 

 

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Jueves | Marzo 15, 2007

Como los avestruces

Sí, hoy es el típico día en el que escondería la cabeza bajo la tierra como los avestruces. El día en el que ni un correo de Emilio Morenatti, del que hablaba ayer, lograría sacarme la apatía y hacerme coger la cámara de fotos para retratar el mundo. Uno de esos días en los que te pesan las piernas y, lo que es peor, el alma. Hablaban en Aquí hay tomate este mediodía (sí, lo sé, no debería ni pasar un minuto de mi tiempo viendo ese programa...) de una serie de reportajes que no sé qué revista publicó sobre cómo se veían una serie de famosos en el año 2000, evidentemente, bastantes años antes del cambio de siglo. El caso es que salía Norma Duval y comentaba que ella en el 2000 se veía con hijos, con una vida tranquila, resuelta, vamos aburrida y convencional. El caso es que yo me encuentro en un punto en el que no quiero, evidentemente, tirarme ya de cabeza a vivir ese tipo de vida con un trabajito súper estable, el coche y un noviete pero, al mismo tiempo, me aterra la perspectiva de la incertidumbre del futuro, que ya se ha convertido en tema casi monográfico de un blog que, lo reconozco y mal que me pese, en muchas ocasiones se parece más a una consulta de psicoanalista. Lo dicho, que hay días como hoy en los que me apetece ser avestruz.

 

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Miércoles | Marzo 14, 2007

Más Morenatti

Ahí va la fotografía de las niñas afganas de la que hablaba en el post que acabo de colgar. También de Morenatti. Porque lo merecen la sensibilidad del fotógrafo y esos ojos inmensos abiertos frente al mundo de quienes nos miran, parapetadas frente a la trinchera de nuestra indiferencia.

Posted by bolboreta at 21:50:47 | Permanent Link | Comments (0) |

Me gusta Morenatti

 

 

Lo secuestraron hace meses en Gaza y su rostro ocupó todas las portadas. Ahora, el fotógrafo español Emilio Morenatti sigue currando sin que su caso salga expuesto un día sí y otro también. Mejor. Porque una nube de periodistas no rodeará cada mirada a través del visor y su trabajo será como él quiere que sea, como el de una hormiguita callada que retrata el mundo para que otros lo veamos. Cuando lo del secuestro, tecleé su nombre en Google y entré en su página web, ahora temporalmente cerrada. Me llamaron la atención los ojos clarísimos de las niñas afganas y el rostro desnudo de un casi bebé en medio de un mar de burkas azules. Por eso le escribí un mail a la dirección del sitio web. Contándole, como me sigue pareciendo a estas alturas, que su trabajo era tan grande que justificaba por sí solo el periodismo. Que las miserias de la guerra se ejemplificaban perfectamente en esas miradas afganas sin necesidad de escribir una palabra más. Y me respondió. Sorprendentemente, porque pensé que mi mail se perdería entre la maraña de mails que le llegarían en esos días de locos. Y me dijo que cogiera una cámara, que fotografiara el mundo. Me emocionó por la palabra igual que por la vista. Me reconcilió con la vida y tambíen con el periodismo, porque mientras haya testigos como Morenatti, la vida será, pese a todo, digna de ser vivida y el periodismo, un arma cargada de futuro.

 
 
 
 
Posted by bolboreta at 21:47:08 | Permanent Link | Comments (0) |

Miércoles | Marzo 07, 2007

Somos agua

Somos agua. Nos damos cuenta cuando nos hablan de la composición química de nuestro cuerpo, cuando nos deshacemos en un mar de lágrimas, cuando nadamos en la piscina del barrio y queremos fundirnos con esa mezcla de líquido y cloro que nos hace picar los ojos. Ayer me convertí en pura agua cuando llegué a casa empapada tras un chaparrón de esos que harían época en otras ciudades, pero que en Santiago son el pan nuestro de cada día. Corriendo por los charcos como en los primeros días de facultad a la búsqueda del taxista que me esperaba en la entrada para llevarme a casa. Paraguas rotos en las papeleras y los calcetines anegados, acordándome de mamá, que me habría dicho que me abrigara, y quizás le habría hecho caso, y no me habría mojado... El caso es que mamá está en casa y yo llevo la bufanda de colores atada al cuello, rodeando la chaqueta tan empapada que ha dejado ya de abrigarme. Fuera la gente corre por entre las gotas, como sombras huidizas frente al edificio. Entro, subo por el ascensor y abro la puerta. Me siento la niña del primer año, empapada pero feliz mientras me saco las zapatillas.

 

 

 

Posted by bolboreta at 21:13:58 | Permanent Link | Comments (0) |

Domingo | Marzo 04, 2007

Gracias!!!

Gracias a ti, a ese lector ocasional de mi blog al que no conozco, porque no acostumbra dejar comentarios, pero sí sé que está presente, aunque el modo de averiguarlo sean las frías cifras de un contador de visitas. Gracias porque tengo así por seguro que en algún lugar de la blogosfera hay alguien que me lee, que comparte aunque sea un segundo de mi tiempo, que siente empatía, aunque sea mínima, por lo que pueda plasmar en palabras. Gracias porque la vida sería triste si no tuviésemos compañeros de fatigas, aunque fueran virtuales. Y perdona por contarte tantas veces cosas que pueden ser demasiado íntimas como para hacerte sentirte partícipe de lo que te narro. Perdona por mis malos días en los que la desesperanza se convierte en norma y puedo sonar demasiado deprimente o melancólica. Gracias.

 

 

Posted by bolboreta at 19:52:46 | Permanent Link | Comments (1) |

Jueves | Marzo 01, 2007

Incertezas cotidianas, músicas dispares

 
 
Seguimos sin un día sólido para el acto de licenciatura, sin un padrino, sin un lugar... Yo sigo sin saber qué asignaturas escoger para este segundo cuatrimestre...Pequeñas tonterías, pequeñas indecisiones, que me amargan, sin embargo, porque se suman a otras muchas indecisiones más existenciales contra las que a veces no sé cómo luchar. Último año y dudas respecto a qué traerá el siguiente. Vas caminando por la calle, tus cascos puestos, la música a todo volumen y la gente parece que camina contigo, a tu mismo son. Y sin embargo, cada uno va por su senda, nunca nos cruzamos, y dentro de unos meses no caminaré con la gente con la que lo he hecho estos 4 años. El futuro no tiene por qué ser peor, pero es más incierto. Es esa incerteza la que tengo que aprender a dominar. Supongo que sabré hacerlo. El caso es lograrlo antes de que me mine demasiado. Hoy, como siempre, llueve en Santiago. En Cadena 100 hablan de que las temperaturas son primaverales. El mundo al revés.

 

Posted by bolboreta at 13:39:29 | Permanent Link | Comments (0) |